Estaba sola. Me llamaste y hablamos un rato, por un momento sentí que de tantos deseos que tenía de verte de pronto aparecerías ahí, y lo quería con tanta fuerza. Me encontraba recostada, volviste a llamarme, y cuando contesté te vi frente a mí, a unos metros. Me dijiste que me extrañabas también, pero yo estaba segura que no podrías extrañarme como yo a ti, sería demasiado.
De aquí puedo verte, ¿porqué no te acercas?
No podías verme pero yo a ti sí. Fui por ti, y te llené la cara con mis besos, tuve que abrirte los ojos con mi lengua. Me dijiste bonita y enseguida salimos por la puerta.
Queríamos hacer el amor, pero no sabíamos dónde. Subimos al techo de una casa y ahí comenzamos a besarnos y a desnudarnos, pero comenzó a llover. Estábamos empapados y tuvimos que buscar otro lugar, tomados de la mano. Eres todo.
Entramos a una casa abandonada, hacía frío y todo lo que queríamos hacer era acostarnos juntos, darnos calor el uno al otro, pero había un ambiente de miseria y tristeza. La situación se volvió bizarra al darnos cuenta que era una especie de circo abandonado, donde aparentemente habían ocurrido hechos de extraña naturaleza, ropa interior, condones usados, y manchas de sangre en el suelo sólo dieron rienda suelta a nuestra imaginación. Entramos a una habitación muy iluminada llena de muebles rosas como los que se encuentran en el consultorio de un dentista. Un hombre salió del baño de la habitación y nos miró con ojos pervertidos, tenía el aspecto de un enfermo mental, me asustó porque parecía un títere, tú le dijiste que se fuera, que queríamos estar solos y así lo hizo.
Lo pasado anteriormente no afectó en lo absoluto a que quisiéramos comernos como siempre, y así lo hicimos; por fin.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
jueves, 5 de diciembre de 2013
I need you, I don't need you
No sé que siento en este momento. Hace una media hora era mucho coraje y rabia contra todos y ahora, simplemente pienso demasiado en lo que debería hacer y lo que no. Aunque quiera entregarme a todo lo que quiero plenamente no puedo hacerlo si es engañándome a mi misma. Trato, con todas mis fuerzas de ser lo más sincera conmigo, si es que no lo soy con los que me rodean. No le debo sinceridad a quienes no me dan eso, así que ¿qué más da? No me siento culpable por nada. Sé que eso sólo es un mecanismo de defensa contra sentir ataques a mi persona, lo hago todo el tiempo. En este momento planeo ser más mierda de lo que ya he sido, no sé si me arrepentiré después, pero no lo creo, nunca lo he hecho. Nunca he deseado no haber hecho lo que hice en el pasado, porque en ese momento hice lo que creí bueno para mí, y sí, me debo sinceridad a mi misma en todo momento, y a nadie más.
"Well, never mind
We are ugly but we have the music"
And then you got away, yeah, didn't you babe
You just turned your back on the crowd
You got away, I never once heard you say
I need you, I don't need you
I need you, I don't need you
And all of that jiving around
I don't mean to suggest that I loved you the best
I can't keep track of each fallen robin
I remember you well at the Chelsea Hotel
That's all, I don't even think of you that often. :(
"Well, never mind
We are ugly but we have the music"
And then you got away, yeah, didn't you babe
You just turned your back on the crowd
You got away, I never once heard you say
I need you, I don't need you
I need you, I don't need you
And all of that jiving around
I don't mean to suggest that I loved you the best
I can't keep track of each fallen robin
I remember you well at the Chelsea Hotel
That's all, I don't even think of you that often. :(
lunes, 18 de noviembre de 2013
Es extraño todo esto que me haces sentir. Eres tanto para mí.
Quiero que todo sea real, pero me siento en un sueño todo el tiempo.
No puedo dejar de pensarte, aunque lo quiera. Mi mente reproduce imágenes de ti una y otra vez de manera obsesiva, porque así es como te amo, con una obsesión tal, persistente y a veces molesta. ¿Porqué? Por que no puedo tenerte.
Eres todo lo que esperé, más de lo que he deseado. Y me deprimo. Me imagino miles de cosas que no me favorecerían e intento sacarte, olvidarme de las ilusiones que me causas. Porque son falsas, nadie podría amarme, menos tú.
Me olvidarás y la distancia siempre podrá más que nosotros.
Contigo me pasó lo que nunca pensé, y lo que más he amado.
Amé todo de ti; Tus gestos, tu mirada, tus ojos, tus cejas y como haces ese gesto cuando el sol te molesta. Amo tu boca, que me besó cuando creí que todo estaba perdido. Amé tus brazos pálidos y tu cuello, tu olor, tus lunares. Quiero verte como te vi aquella vez, todos los días de mi vida. Eres todo lo que deseo, lo mejor que me pasó en el peor momento. Llegaste para cambiar mi vida y no quiero que te vayas nunca.
Quiero que todo sea real, pero me siento en un sueño todo el tiempo.
No puedo dejar de pensarte, aunque lo quiera. Mi mente reproduce imágenes de ti una y otra vez de manera obsesiva, porque así es como te amo, con una obsesión tal, persistente y a veces molesta. ¿Porqué? Por que no puedo tenerte.
Eres todo lo que esperé, más de lo que he deseado. Y me deprimo. Me imagino miles de cosas que no me favorecerían e intento sacarte, olvidarme de las ilusiones que me causas. Porque son falsas, nadie podría amarme, menos tú.
Me olvidarás y la distancia siempre podrá más que nosotros.
Contigo me pasó lo que nunca pensé, y lo que más he amado.
Amé todo de ti; Tus gestos, tu mirada, tus ojos, tus cejas y como haces ese gesto cuando el sol te molesta. Amo tu boca, que me besó cuando creí que todo estaba perdido. Amé tus brazos pálidos y tu cuello, tu olor, tus lunares. Quiero verte como te vi aquella vez, todos los días de mi vida. Eres todo lo que deseo, lo mejor que me pasó en el peor momento. Llegaste para cambiar mi vida y no quiero que te vayas nunca.
martes, 12 de noviembre de 2013
De pronto empiezo a admitir que soy mierda y ella con sus ojitos sentimentales me dice que no es así, que no me diga tan feo.
Lo admito con resignación, le pongo un poco de gracia y me burlo de eso.
Me dijeron las palabras exactas las personas que nunca pensé que podrían saberlas.
´´ Sabes que te portas mierda, y lo que te preocupa es no sentir culpa por eso´´.
Las cosas cambian de tal forma que es permanente.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Todo el tiempo miento. Me miento a mi misma para creer que alguien me quiere, para no sentirme sola, para no estarlo. Siempre me miento diciendo que todo está bien, que no me duelen los errores que he cometido, y que todo esta justificado. Mi ego no me permite aceptar que hago estupideces todo el tiempo. Antes cuando alguien me preguntaba ¿Cómo estás? contestaba que bien, pero yo sabía que no era así. Siempre sentí ese vacío en mi interior, eso imposible de llenar, imposible de hablar con alguien. Estuve sola mucho tiempo, con mis pensamientos, sin ninguna ilusión. Posteriormente quise sentirme amada, y acepté como carga a ello sentirme mal conmigo misma todo el tiempo. ¿Qué más daba? Pasé de estar enamorada de un muerto a querer a alguien real, a quien jamás le importe una mierda.
Ahora, cuando la voz en mi cabeza pregunta como estoy, contesto que muy bien, y lo creo, realmente lo hago. La misma voz me dice que no, que no puedo estarlo después de todo. Pero no encuentro otra cosa que hacer para que ese malestar no regrese, nunca más.
Ahora, cuando la voz en mi cabeza pregunta como estoy, contesto que muy bien, y lo creo, realmente lo hago. La misma voz me dice que no, que no puedo estarlo después de todo. Pero no encuentro otra cosa que hacer para que ese malestar no regrese, nunca más.
Siento mi rumbo más perdido que nunca, no tengo ni la menor idea de qué hacer en este caso, y lo único que se me ocurre es tan tonto como querer postergar lo impostergable; pienso de forma correcta pero actúo de manera equivocada en TODOS los casos.
Cometí un error como los que comete todo el mundo, y lo peor de todo es que no sé ni lo que siento, ni lo que quiero para mi vida, y mis pensamientos son contradictorios y estúpidos todo el tiempo. Haré lo siguiente en lo que... Esperaré hasta que... Es lo que más repite mi mente en estos días y no puedo hacer nada para evitarlo porque como ya dije, no sé ni que putas quiero, ni lo que amo, ni lo que odio, mucho menos lo que deseo.
Que siga mi corazón?????
Ese es su pinche consejo???
Si mi corazón fuera una parte importante de mis decisiones no haría toda la mierda que he hecho.
Cometí un error como los que comete todo el mundo, y lo peor de todo es que no sé ni lo que siento, ni lo que quiero para mi vida, y mis pensamientos son contradictorios y estúpidos todo el tiempo. Haré lo siguiente en lo que... Esperaré hasta que... Es lo que más repite mi mente en estos días y no puedo hacer nada para evitarlo porque como ya dije, no sé ni que putas quiero, ni lo que amo, ni lo que odio, mucho menos lo que deseo.
Que siga mi corazón?????
Ese es su pinche consejo???
Si mi corazón fuera una parte importante de mis decisiones no haría toda la mierda que he hecho.
viernes, 25 de octubre de 2013
IV Manicomio
Caminamos por el pueblo horas y horas; no había nada nuevo que pudiéramos ver, y aún así siempre caminábamos, nada importaba realmente. Todo lo que hacíamos era incorrecto, no sabíamos a que dirección íbamos, y tampoco nos interesaba. Como era común todo nos aburría y eso de caminar sin rumbo no fue la excepción, poco después esa misma tarde nublada y lluviosa nos detuvimos al mirar algo curioso y sin explicación aparente. A las afueras del pueblo, muy cerca de donde solíamos ir al colegio pudimos darnos cuenta que justo detrás había un edificio, de no más de dos salones pintados de un verde que molestaba a la vista. Bertram había asistido al colegio del pueblo muchos años antes que yo, y sabía que ese edificio verde no se encontraba ahí cuando él fue alumno, y yo tampoco lo reconocí. A ambos nos causo cierta extrañeza pero al mismo tiempo curiosidad. Como dije ninguno de los dos lo vio cuando asistimos al colegio, pero la fachada era ciertamente antigua, con la pintura algo deslavada, pero no por eso dejaba de ser molesta. Nos acercamos un poco más, cuando notamos que aparte de los salones había una especie de patio subterráneo que no lo era tanto porque alcanzaba a verse desde afuera. Había niños de uniformes grises con azul, así que obviamente se trataba de un colegio. Nos quedamos como idiotas mirando por alrededor de 5 minutos, luego Bertram me comentó que hacía unos meses que había pasado por ese mismo lugar, y no llego a ver nada parecido al edificio, que a contrario parecía tener más de 20 años construido, con las paredes viejas y desgastadas.
Al encontrarnos a unos metros una mujer de pómulos pronunciados, pálida y ojerosa nos miró con ojos de una alegría singular, con un fondo difícil de averiguar. Por dentro de los barrotes nos dijo algo como: -Muy buenos días, jóvenes. ¿Qué hacen fuera de su casa con este frío mortal? No he visto a nadie deambular por las calles estos días. Ya saben, cuando llega el invierno en este pueblo la gente hasta se olvida de sus vecinos, el encierro se vuelve parte de sus días. Yo nunca he comprendido porqué; el frío es una sensación maravillosa, me imagino que ustedes opinan lo mismo ¿No?
Bertram y yo nos miramos con extrañeza, y no contestamos nada. Después de escuchar las palabras de la mujer me sorprendí mucho más de lo que ya estaba, ¿Cómo era posible que, con ese frío en el dicho colegio los niños estuvieran jugando en el patio? Recuerdo que cuando la temperatura bajaba al tal grado los profesores no nos permitían salir del salón de clases, y hacían alguna dinámica dentro. Mi pensamiento fue fugaz, e inmediatamente después de pensarlo la mujer nos invitó a pasar. Al aproximarme a decir un cortante NO, Bertram ya iba entrando. Lo miré con desagrado, la sonrisa de la mujer era tan persistente y al mismo tiempo ridícula que sentí náuseas. Bertram también sonreía, lo cual me puso de un muy mal humor. Mientras atravesábamos el patio principal pude notar que los niños no gozaban de salud en forma plena; en ese momento no supe porqué. Sentí pena por ellos y comencé a sentirme aún más incómoda por estar ahí, así que apreté a Bertram para largamos de ahí.
-Espera mujer, quiero saber el fondo de todo esto.
Entramos al primer salón, era repugnante, apestaba a orines, había charcos en el suelo, y eran paredes tan viejas que parecía faltar muy poco para que se cayeran. Bertram abrió los ojos con asombro, la mujer tomó unas tazas y nos sirvió algo de tomar. Era café, pero no me dio confianza así que no lo bebí. El simuló que lo hizo, pero no fue así, de pronto un tipo gordo y muy alto, con ojos claros, casi de tono blanco, y con un gesto de aburrimiento le pregunto a la tipa por nosotros.
-¿Son acaso otros morbosos que vienen a ver nuestra penosa situación?
- No digas eso, gordo. Tal vez podrían ayudarnos.
Según ellos hablaron muy bajo, pero pude escucharles perfectamente, y la sonrisa de la tipa me estaba ocasionando que quisiera cortarle la cabeza de un hachazo.
Bertram los miraba entusiasmado, quizá al borde de la risa. Yo no comprendía su actitud, ni tampoco la de los raros a cargo del lugar. El gordo se nos acerco, y con un gesto falso de amabilidad nos dijo que, ese lugar era más bien un sitio donde los enfermos pueden reposar; era especialmente para enfermos mentales, de cualquier edad. Aunque habían en su mayoría niños, y no me parecía muy adecuado que ancianos dementes pudieran convivir con ellos. Pero así era, los niños no eran enfermos mentales de gravedad, a lo mucho podrían tener algún síndrome obsesivo compulsivo o autismo, los ancianos en cambio padecían enfermedades más severas, como la esquizofrenia. Por ello me puse cada vez más nerviosa, y como era habitual sentí lástima por ellos. El gordo nos dijo que habría un evento, conmemorando a un joven que asistió a dicha institución para enfermos mentales que más bien parecía una escuela. Como sabía que Bertram no querría irse no me quedó de otra que esperar.
El evento comenzó, y los niños aplaudieron con alegría cuando el gordo anunció que traerían pastel. En ese momento pensé que si los niños no se encontraban en un estado verdaderamente grave de salud mental lo estarían en poco tiempo de convivir con esos ancianos, el gordo y la mujer de sonrisa molesta. Pronto comenzaron a mostrar fotografías de aquel joven, hablaron sobre su vida, el había nacido aquí mismo, pero hacía cincuenta años. Creció en ese terrible lugar, rodeado por ancianos esquizofrénicos y el fue el primer niño en vivir en esa institución. En las fotos se mostraba a un chico feliz, de ojos grandes y brillantes, pero miré con atención. La sonrisa que tenía era la misma que la de la mujer. El gordo siguió hablando con entusiasmo, diciendo que ese joven era el único interno de ese lugar digno para conmemorar.
La razón; el joven tuvo las agallas de saltar la barda del lugar para huir.
Existen lugares donde ni el tiempo ni las circunstancias transcurren, así que sería bueno mantenernos alejados, porque podríamos quedar atrapados dentro.
Al encontrarnos a unos metros una mujer de pómulos pronunciados, pálida y ojerosa nos miró con ojos de una alegría singular, con un fondo difícil de averiguar. Por dentro de los barrotes nos dijo algo como: -Muy buenos días, jóvenes. ¿Qué hacen fuera de su casa con este frío mortal? No he visto a nadie deambular por las calles estos días. Ya saben, cuando llega el invierno en este pueblo la gente hasta se olvida de sus vecinos, el encierro se vuelve parte de sus días. Yo nunca he comprendido porqué; el frío es una sensación maravillosa, me imagino que ustedes opinan lo mismo ¿No?
Bertram y yo nos miramos con extrañeza, y no contestamos nada. Después de escuchar las palabras de la mujer me sorprendí mucho más de lo que ya estaba, ¿Cómo era posible que, con ese frío en el dicho colegio los niños estuvieran jugando en el patio? Recuerdo que cuando la temperatura bajaba al tal grado los profesores no nos permitían salir del salón de clases, y hacían alguna dinámica dentro. Mi pensamiento fue fugaz, e inmediatamente después de pensarlo la mujer nos invitó a pasar. Al aproximarme a decir un cortante NO, Bertram ya iba entrando. Lo miré con desagrado, la sonrisa de la mujer era tan persistente y al mismo tiempo ridícula que sentí náuseas. Bertram también sonreía, lo cual me puso de un muy mal humor. Mientras atravesábamos el patio principal pude notar que los niños no gozaban de salud en forma plena; en ese momento no supe porqué. Sentí pena por ellos y comencé a sentirme aún más incómoda por estar ahí, así que apreté a Bertram para largamos de ahí.
-Espera mujer, quiero saber el fondo de todo esto.
Entramos al primer salón, era repugnante, apestaba a orines, había charcos en el suelo, y eran paredes tan viejas que parecía faltar muy poco para que se cayeran. Bertram abrió los ojos con asombro, la mujer tomó unas tazas y nos sirvió algo de tomar. Era café, pero no me dio confianza así que no lo bebí. El simuló que lo hizo, pero no fue así, de pronto un tipo gordo y muy alto, con ojos claros, casi de tono blanco, y con un gesto de aburrimiento le pregunto a la tipa por nosotros.
-¿Son acaso otros morbosos que vienen a ver nuestra penosa situación?
- No digas eso, gordo. Tal vez podrían ayudarnos.
Según ellos hablaron muy bajo, pero pude escucharles perfectamente, y la sonrisa de la tipa me estaba ocasionando que quisiera cortarle la cabeza de un hachazo.
Bertram los miraba entusiasmado, quizá al borde de la risa. Yo no comprendía su actitud, ni tampoco la de los raros a cargo del lugar. El gordo se nos acerco, y con un gesto falso de amabilidad nos dijo que, ese lugar era más bien un sitio donde los enfermos pueden reposar; era especialmente para enfermos mentales, de cualquier edad. Aunque habían en su mayoría niños, y no me parecía muy adecuado que ancianos dementes pudieran convivir con ellos. Pero así era, los niños no eran enfermos mentales de gravedad, a lo mucho podrían tener algún síndrome obsesivo compulsivo o autismo, los ancianos en cambio padecían enfermedades más severas, como la esquizofrenia. Por ello me puse cada vez más nerviosa, y como era habitual sentí lástima por ellos. El gordo nos dijo que habría un evento, conmemorando a un joven que asistió a dicha institución para enfermos mentales que más bien parecía una escuela. Como sabía que Bertram no querría irse no me quedó de otra que esperar.
El evento comenzó, y los niños aplaudieron con alegría cuando el gordo anunció que traerían pastel. En ese momento pensé que si los niños no se encontraban en un estado verdaderamente grave de salud mental lo estarían en poco tiempo de convivir con esos ancianos, el gordo y la mujer de sonrisa molesta. Pronto comenzaron a mostrar fotografías de aquel joven, hablaron sobre su vida, el había nacido aquí mismo, pero hacía cincuenta años. Creció en ese terrible lugar, rodeado por ancianos esquizofrénicos y el fue el primer niño en vivir en esa institución. En las fotos se mostraba a un chico feliz, de ojos grandes y brillantes, pero miré con atención. La sonrisa que tenía era la misma que la de la mujer. El gordo siguió hablando con entusiasmo, diciendo que ese joven era el único interno de ese lugar digno para conmemorar.
La razón; el joven tuvo las agallas de saltar la barda del lugar para huir.
Existen lugares donde ni el tiempo ni las circunstancias transcurren, así que sería bueno mantenernos alejados, porque podríamos quedar atrapados dentro.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Estoy toda pinche melancólica por que el martes cumplo 20 años, carajo todo a pasado tan rápido, qué estoy haciendo con mi vida?
Me siento optimista, vienen cosas nuevas, está llegando el cambio, de conocer gente, de decir mucho y a la vez nada, de reírme de todo como en la secundaria, empiezo a amar a mis amigas, y dejo de depender de él como siempre.
Me siento optimista, vienen cosas nuevas, está llegando el cambio, de conocer gente, de decir mucho y a la vez nada, de reírme de todo como en la secundaria, empiezo a amar a mis amigas, y dejo de depender de él como siempre.
domingo, 15 de septiembre de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
Poema de Amor
Hoy descubrí algo nuevo de mi, algo que quizás hubiera preferido no saber.
Hoy sé que no podría estar con nadie que no fueras tú.
Estoy triste
Tenía la esperanza de que en algún lado se encontrara alguien que se entregue
al igual que yo
Que ame con la locura de un esquizofrénico, con la furia de un asesino
Hoy sé que nada de eso es posible
Te amo como un coprófilo ama a la mierda.
Porque sé que tu mierda sería dulce
Porque ansío lo más secreto de tu cuerpo
y lo más pervertido de tu alma.
Eres la sensación de venirse después de mucho tiempo
De tragar por gula hasta sentirse lleno
Eres todo ese placer y la culpa al mismo tiempo
Lo que yo amo, lo que alucino y fantaseo
Pero que paradoja que venga a enterarme de esto después de tanto tiempo
De saber que todo lo que he deseado ha estado aquí justo al lado mio
Y aún así pasaran años sin volver a verte
Y yo sintiendo ascos por estar con alguien más, solo por el miedo a la soledad
Porque quiero vomitar al tener cerca al cualquier otro
Sé que es de lo más ridículo esto que te digo
Es posible amarte habitando en el infierno
En el castigo que obtengo por pensar en todo esto.
Hoy sé que no podría estar con nadie que no fueras tú.
Estoy triste
Tenía la esperanza de que en algún lado se encontrara alguien que se entregue
al igual que yo
Que ame con la locura de un esquizofrénico, con la furia de un asesino
Hoy sé que nada de eso es posible
Te amo como un coprófilo ama a la mierda.
Porque sé que tu mierda sería dulce
Porque ansío lo más secreto de tu cuerpo
y lo más pervertido de tu alma.
Eres la sensación de venirse después de mucho tiempo
De tragar por gula hasta sentirse lleno
Eres todo ese placer y la culpa al mismo tiempo
Lo que yo amo, lo que alucino y fantaseo
Pero que paradoja que venga a enterarme de esto después de tanto tiempo
De saber que todo lo que he deseado ha estado aquí justo al lado mio
Y aún así pasaran años sin volver a verte
Y yo sintiendo ascos por estar con alguien más, solo por el miedo a la soledad
Porque quiero vomitar al tener cerca al cualquier otro
Sé que es de lo más ridículo esto que te digo
Es posible amarte habitando en el infierno
En el castigo que obtengo por pensar en todo esto.
sábado, 3 de agosto de 2013
Algo que a nadie le importa.
No me gustaría para nada un hombre que se arreglara más que yo, que se peinara mucho más (ni siquiera que se peinara un poco) y mucho menos que se depilara. Me dan flojera los hombres que se la pasan siguiendo los secretos de la moda, algunos son atractivos, no lo niego, pero no es lo que me gustaría para mi. No soy muy especial, pero tampoco me gusta lo que a muchas mujeres les gustaría, un hombre bien aseado, que huela a perfume. No es mi caso. Prefiero que tarde una semana o mínimo 4 días sin bañarse, sin rasurarse, y que de preferencia sólo acomode su cabello un poco después de levantarse. El cabello debe ser largo y bonito, me gustan los hombres que tienen lindo cabello sin necesidad de ponerle algun producto o plancharlo, ondulado, castaño claro o negro *u*.
La razón por la que me gusta que no se bañe es por que creo que su olor en sí es hermoso, especialmente el que nace de sus mejillas, su cuello y orejas. Me gusta que tenga piel blanca y muy suave, me gustan las ojeras.
Que usen tenis diario, no se obsesionen con su arreglo personal, y aun así sigan siendo guapos <3 p="">3>
La razón por la que me gusta que no se bañe es por que creo que su olor en sí es hermoso, especialmente el que nace de sus mejillas, su cuello y orejas. Me gusta que tenga piel blanca y muy suave, me gustan las ojeras.
Que usen tenis diario, no se obsesionen con su arreglo personal, y aun así sigan siendo guapos <3 p="">3>
lunes, 22 de julio de 2013
lll Suspicacia
Nunca quise pertenecer a lo que la gente llama la sociedad. No soy una persona sociable, apenas si mantengo relación con únicamente una persona que conozco, sé que no dejo de ser un ente social por ello, ya que necesito de las acciones de los demás para sobrevivir. En momentos como éste me doy cuenta de que puedo ser consciente de mis actos, pero también se que no lo soy siempre. Me desespera terriblemente el no darme cuenta de lo que hago. Vivo sola con mi abuela materna, una mujer callada que tampoco mantiene muchas relaciones sociales, austera y extraña, si hablo con ella unas dos palabras al día ya es bastante. No se preocupa por lo que hago, y yo tampoco por lo que ella hace, en el pueblo en dónde vivimos las cosas no son fáciles; hay que trabajar duro ya sea criando animales y vendiéndolos o si se es hombre talando árboles. Yo preferiría ser hombre, todo es muchísimo más fácil, y aquí si se es mujer sólo se puede salir de casa en el día, y el atardecer acompañada, se siente un ambiente machista a pesar de estar a una década del nuevo siglo. La gente todavía es muy cerrada a temas de educación sexual, o preferencias sexuales. Odio vivir aquí, odio a todo el mundo, eso es parte de lo que yo llamo mi gran problema.
No conozco a mis padres, y tampoco tengo hermanos. Mi madre fue abandonada conmigo cuando yo nací, y ella decidió vivir con mi abuela, pero fue señalada y acusada en el pueblo por ser madre soltera. Murió a pocos meses de que yo nací, mi abuela dice que fue atropellada por un camión que transportaba cerdos, pero yo sé que no es exactamente así. Me imagino que fue violada y apedreada por los imbéciles del pueblo, me dan ganas de vomitar cada que pienso en ello. Sé que mi vida será igual de desgraciada que la de ella, pero en diferente manera.
No sigo las reglas del lugar en donde vivo, no hago las labores adecuadas, y tampoco me comporto como debe una mujer aquí. Existe un grupo de idiotas como yo que reniegan de esta vida, de ser parte de un lugar al que no parecemos pertenecer, no me reúno con ellos, porque en lo personal creo que son sólo un montón de cretinos buscando la atención de sus padres. Hace unos meses conocí a un tipo llamado Bertram, por ser invitada a una de esas reuniones de ''Vagos pandilleros''. Noté que él era distinto, supe que realmente lo era.
No conozco a mis padres, y tampoco tengo hermanos. Mi madre fue abandonada conmigo cuando yo nací, y ella decidió vivir con mi abuela, pero fue señalada y acusada en el pueblo por ser madre soltera. Murió a pocos meses de que yo nací, mi abuela dice que fue atropellada por un camión que transportaba cerdos, pero yo sé que no es exactamente así. Me imagino que fue violada y apedreada por los imbéciles del pueblo, me dan ganas de vomitar cada que pienso en ello. Sé que mi vida será igual de desgraciada que la de ella, pero en diferente manera.
No sigo las reglas del lugar en donde vivo, no hago las labores adecuadas, y tampoco me comporto como debe una mujer aquí. Existe un grupo de idiotas como yo que reniegan de esta vida, de ser parte de un lugar al que no parecemos pertenecer, no me reúno con ellos, porque en lo personal creo que son sólo un montón de cretinos buscando la atención de sus padres. Hace unos meses conocí a un tipo llamado Bertram, por ser invitada a una de esas reuniones de ''Vagos pandilleros''. Noté que él era distinto, supe que realmente lo era.
ll Reflecciones
Me sentía mareada, no sé si por el sueño o por las cosas que hablábamos. Todo era muy confuso a esa hora, y me encontraba con alguien a quien creía conocer bien, conversando de cosas que a pocos les podría interesar realmente. A mi me gustaba mucho la noche, me considero un ser nocturno por distintos motivos, pero aquella vez pasó algo distinto. A pocas horas de la madrugada ya me sentía muy cansada, los ojos me dolían intensamente, y no me sentía plenamente consciente de lo que ocurría. Me encontraba con él, y aunque me sentía atraída de una manera arrolladora, aquella vez sentía algo nauseabundo hacía su persona, pero sólo en ciertas etapas de la conversación. A contrario de las veces pasadas yo me encontraba completamente callada escuchando su voz, me contó sobre muchas cosas, desde su familia hasta sus experiencias en la vida cotidiana, hasta que comenzó a hablarme de un lugar que conocía, aunque él prefería que no fuera así.
Pocas veces en mi vida me sentí tan envuelta en una conversación de manera que mis sentidos dieron lugar a que únicamente su voz inundara mis oídos, dejando de ver y de sentir lo que ocurría a mi alrededor. Cuando me di cuenta todo estaba totalmente a oscuras, pero no estaba asustada. Yo soy simplemente una joven tratando de conocer lo irreconocible, mencioné en repetidas ocasiones.
~Todo lo que estoy diciéndote es un secreto, no debes contárselo a nadie.
Él sabía que no lo haría.
~Una mirada revive el recuerdo. Recuérdame tal y como solía ser.
¡No tienes ni puta idea de lo que acabo de ver, pedazo de idiota! ¡Tú tienes la culpa! Tu los llamaste y no hay vuelta atrás.
No es verdad, sólo intentas asustarme.
Ven, te mostraré todo, el presente, el pasado y el futuro.
No sé cómo ni cuándo, pero yo ya lo sabía todo, no fue necesario ni que contara la mitad de la historia. Sucede que salí de la habitación para ir al baño y entre el pasillo y la puerta había una sombra que llamó la atención. No fue aquello lo asombroso, si no lo que hallé al asomarme por la ventana aquella noche.
Y las horas pasan tan lentas.
Pocas veces en mi vida me sentí tan envuelta en una conversación de manera que mis sentidos dieron lugar a que únicamente su voz inundara mis oídos, dejando de ver y de sentir lo que ocurría a mi alrededor. Cuando me di cuenta todo estaba totalmente a oscuras, pero no estaba asustada. Yo soy simplemente una joven tratando de conocer lo irreconocible, mencioné en repetidas ocasiones.
~Todo lo que estoy diciéndote es un secreto, no debes contárselo a nadie.
Él sabía que no lo haría.
~Una mirada revive el recuerdo. Recuérdame tal y como solía ser.
¡No tienes ni puta idea de lo que acabo de ver, pedazo de idiota! ¡Tú tienes la culpa! Tu los llamaste y no hay vuelta atrás.
No es verdad, sólo intentas asustarme.
Ven, te mostraré todo, el presente, el pasado y el futuro.
No sé cómo ni cuándo, pero yo ya lo sabía todo, no fue necesario ni que contara la mitad de la historia. Sucede que salí de la habitación para ir al baño y entre el pasillo y la puerta había una sombra que llamó la atención. No fue aquello lo asombroso, si no lo que hallé al asomarme por la ventana aquella noche.
Y las horas pasan tan lentas.
miércoles, 17 de julio de 2013
Después de eso, todo lo que amé, o más bien, lo que anhelé me producía una sensación terrible, esa persona objeto de mis deseos ahora era algo que detestaba, y huía para no convertirme en él.
A la mañana siguiente desperté en mi cama, con las ventanas cerradas, fue entonces cuando creí que lo acontecido la noche anterior había sido sólo un sueño. Pero cuando traté de levantarme me fue increíblemente doloroso y difícil, estaba completamente llena de rasguños que parecían hechos por la hierba que rodea al lago. No podía asimilarlo; no sabía como había aparecido en mi casa de vuelta, y como es que pasé el resto de la noche dormida tan tranquila en la cama, después de ver lo que vi. Es absurdo, como todo lo que está pasando últimamente.
Después de eso no volví a verlo, en los periódicos locales no salió ninguna noticia relacionada con una mujer ahogada en el lago, ni con alguna desparecida. Pasé algunas veces por la casa de él, pero no hallé respuesta a su ausencia. No quería verlo, eso era cierto. Como dije, ahora era asco lo que sentía hacía él, lo detestaba desde lo más profundo de mi ser. Lo quería porque únicamente podía ver ese lado bueno que a mi me gustaba, pero eso no era lo que en realidad era. Eso era un pobre infeliz destinado a hacer infelices a las mujeres que lo rodearan y cayeran en sus artimañas. Tampoco volví a ver a la pobre Gabrielle, pero supe que su vida era mediocre. La mía lo era hasta cierto punto también pero mi vida nunca se vio tejida por las manos de alguien más, como la de ella. Siempre he sido yo la que decidí que debería hacer en cada momento absurdo que viví, sin detenerme a pedir algun consejo, no por no necesitarlos, pero el miedo nunca fue un obstáculo para mi, tal vez esa sea mi desgracia.
A la mañana siguiente desperté en mi cama, con las ventanas cerradas, fue entonces cuando creí que lo acontecido la noche anterior había sido sólo un sueño. Pero cuando traté de levantarme me fue increíblemente doloroso y difícil, estaba completamente llena de rasguños que parecían hechos por la hierba que rodea al lago. No podía asimilarlo; no sabía como había aparecido en mi casa de vuelta, y como es que pasé el resto de la noche dormida tan tranquila en la cama, después de ver lo que vi. Es absurdo, como todo lo que está pasando últimamente.
Después de eso no volví a verlo, en los periódicos locales no salió ninguna noticia relacionada con una mujer ahogada en el lago, ni con alguna desparecida. Pasé algunas veces por la casa de él, pero no hallé respuesta a su ausencia. No quería verlo, eso era cierto. Como dije, ahora era asco lo que sentía hacía él, lo detestaba desde lo más profundo de mi ser. Lo quería porque únicamente podía ver ese lado bueno que a mi me gustaba, pero eso no era lo que en realidad era. Eso era un pobre infeliz destinado a hacer infelices a las mujeres que lo rodearan y cayeran en sus artimañas. Tampoco volví a ver a la pobre Gabrielle, pero supe que su vida era mediocre. La mía lo era hasta cierto punto también pero mi vida nunca se vio tejida por las manos de alguien más, como la de ella. Siempre he sido yo la que decidí que debería hacer en cada momento absurdo que viví, sin detenerme a pedir algun consejo, no por no necesitarlos, pero el miedo nunca fue un obstáculo para mi, tal vez esa sea mi desgracia.
viernes, 5 de julio de 2013
...
Necesito un cambio. Ya no puedo seguir de esta manera, escondiendo las cosas. Voy a hacerlo todo YA.
lunes, 13 de mayo de 2013
Esta noche te extraño y te pienso más que las demás. Me gustas, igual o hasta más que el día que te vi por primera vez. Y me pareces casi irreal, me dan ganas de comerte a mordidas mientras tu olor me da más ansias y hambre. Te miro y creo que eres de esos personajes inalcanzables que siempre me han gustado, tú eres todo, me llenas, me haces feliz. Te adoro, escribo estas palabras cursis sólo porque soy una boba que se muere por ti. Y basta con que hagas una mueca de desagrado para que me partas el corazón, lo cual trae consigo siempre dos consecuencias: el ponerme triste y dejarlo por la paz o el intentar que vuelvas a estar contento. Ese es mi objetivo, siempre, que tú seas feliz, y así lo seré yo.
sábado, 4 de mayo de 2013
Espectro
Estábamos solas. Muy lejos de todo y de todos, era nuestro espacio, nuestro lugar para relajarnos. Solo ella y yo lo conocíamos, nadie más. Pero esa noche era diferente a las demás, hacía mucho que yo no me sentía de esa manera, como dormida, flotando, en un sueño interminable. Ella se columpiaba entre los árboles y sonreíamos, como lo hacíamos siempre, estábamos lejos de casa y no lo sabían. Aprovechábamos para contarnos nuestros secretos, mi pasatiempo favorito. Estaba muy oscuro, yo tenía una linterna pequeña, pero no me gustaba alumbrarle la cara porque era muy fea. No me refiero a su aspecto físico, pero a esas horas de la noche su rostro parecía demostrar su interior, estaba desfigurada, torcida y asquerosa, con dientes chuecos y salidos de la boca, me miraba pidiendo compasión pero yo no se la daría. Por eso prefería no mirarla.
Empecé a escuchar voces que no eran las de ella, pero sus risas no me dejaban escuchar bien, carajo, si tan sólo la muy idiota pudiera callarse un segundo. Me cae bien cuando no es una puta, se convierte en otra persona y comienza a hacerlo. La detesto. Las voces se vuelven más insistentes y ella ya no conversa, esta gritando. Finalmente, cuando no nota reacción de mi parte se calla. ¿No puedes escucharlas Stephy? No sé de que hablas. Yo sí las oigo cada vez más fuerte. ¿Que te dicen? Tu hermana está buscándote viene hacía acá. No juegues, me estás asustando. Es enserio, hasta puedo oír como grita tu nombre. Mi hermana murió hace dos años. Es ella, lo juro. Es demasiado me largo de aquí. Espera, tu madre viene con ella.
Se dieron las tres de la madrugada y ella recogió su mochila y caminó en dirección a casa. Yo no dejaba de oír las voces, empezaban a hartarme. Luego la perdí, su sombra se desvaneció entre el bosque y aunque intenté no la encontré. Caminé varias veces por los mismo lugares, aquellos donde habíamos dejado una huella ella y yo, como nuestros chicles en los árboles. Vi como la luz del sol terminaba poco poco con la inmensa oscuridad de mi alrededor, pero no de mi interior. Las voces no callaron en toda la noche.
Decidí ir a casa, estaba cansada, tenía sueño. Cuando pasé de nuevo por el columpio en el árbol ahí seguía Stephy,como si nunca se hubiera ido. Con su ojos tan dulces y azules, pidiendo compasión, con la cabecilla agachada colgada de un árbol y apuñalada varias veces en el estómago. Debió ser su hermana, ya estaba muy molesta. Yo le advertí que la estaba buscando.
Empecé a escuchar voces que no eran las de ella, pero sus risas no me dejaban escuchar bien, carajo, si tan sólo la muy idiota pudiera callarse un segundo. Me cae bien cuando no es una puta, se convierte en otra persona y comienza a hacerlo. La detesto. Las voces se vuelven más insistentes y ella ya no conversa, esta gritando. Finalmente, cuando no nota reacción de mi parte se calla. ¿No puedes escucharlas Stephy? No sé de que hablas. Yo sí las oigo cada vez más fuerte. ¿Que te dicen? Tu hermana está buscándote viene hacía acá. No juegues, me estás asustando. Es enserio, hasta puedo oír como grita tu nombre. Mi hermana murió hace dos años. Es ella, lo juro. Es demasiado me largo de aquí. Espera, tu madre viene con ella.
Se dieron las tres de la madrugada y ella recogió su mochila y caminó en dirección a casa. Yo no dejaba de oír las voces, empezaban a hartarme. Luego la perdí, su sombra se desvaneció entre el bosque y aunque intenté no la encontré. Caminé varias veces por los mismo lugares, aquellos donde habíamos dejado una huella ella y yo, como nuestros chicles en los árboles. Vi como la luz del sol terminaba poco poco con la inmensa oscuridad de mi alrededor, pero no de mi interior. Las voces no callaron en toda la noche.
Decidí ir a casa, estaba cansada, tenía sueño. Cuando pasé de nuevo por el columpio en el árbol ahí seguía Stephy,como si nunca se hubiera ido. Con su ojos tan dulces y azules, pidiendo compasión, con la cabecilla agachada colgada de un árbol y apuñalada varias veces en el estómago. Debió ser su hermana, ya estaba muy molesta. Yo le advertí que la estaba buscando.
martes, 23 de abril de 2013
No puedo describir lo que sentí cuando vi a Robert salir al esenario *-* Es mucho más hermoso en persona. Lo amo lo amo lo amo lo amo lo amo lo amo.
Me lo quiero robar y tenerlo en mi casa, lo abrazaría y todo eso : ( Recién lo vi unas lágrimas se escaparon de mis ojos, pero no quise seguir llorando porque luego ya no iba a ver nada haha. También en the edge of the deep green sea, en la última estrofa.
The same deep water as you, de mis favoritas de siempre, y los gestos hermosos que hizo en Fire in cairo. Ese es el hombre perfecto. Me hizo muy feliz durante 4 horas y media, y después cuando se fue sentí una inmensa tristeza, no pude evitar sentir que no lo volveré a ver nunca más :( Por suerte estaba ahí la persona indicada para abrazarme y decirme ''Ay Ces''. Ojalá y algún día lo vuelva a ver. ♥
Me lo quiero robar y tenerlo en mi casa, lo abrazaría y todo eso : ( Recién lo vi unas lágrimas se escaparon de mis ojos, pero no quise seguir llorando porque luego ya no iba a ver nada haha. También en the edge of the deep green sea, en la última estrofa.
The same deep water as you, de mis favoritas de siempre, y los gestos hermosos que hizo en Fire in cairo. Ese es el hombre perfecto. Me hizo muy feliz durante 4 horas y media, y después cuando se fue sentí una inmensa tristeza, no pude evitar sentir que no lo volveré a ver nunca más :( Por suerte estaba ahí la persona indicada para abrazarme y decirme ''Ay Ces''. Ojalá y algún día lo vuelva a ver. ♥
sábado, 13 de abril de 2013
miércoles, 13 de marzo de 2013
No sé describir lo que viene a mi mente cada vez que te miro y sé que tu no puedes verme. Después de unos años que te deje en paz, ahora he vuelto a verte de forma casi enfermiza. Si te veo caminar por la calle no dudo un segundo en seguirte, aunque tu no te has dado cuenta. Yo he estado en cada uno de los momentos más importantes, pero como una simple espectadora Me duele mucho no poder decirte lo que siento, no por miedo a como reacciones, tampoco por que no quiera ser rechazada. Las razones son obvias, la visión de mi realidad también lo es. Tengo que conformarme con escuchar tu voz y observar tus fotografías por horas, porque no puedo (no pude) estar ahí. Sigo con la vaga ilusión que una noche, como si nada, por arte de magia llegues a mi habitación. No te pido que me digas unas palabras, tampoco que te sientes a mi lado. No quiero realmente una vida entera junto a ti, porque viviré con tu imagen y tus palabras por siempre. No quiero sonar obsesiva pero sé que lo hago. Mi obsesión por tu persona (y por tu espíritu) va más allá de toda expectativa, no quiero y no puedo dejar de verte en la forma en que lo hago. Me haces sentir, sin tocarme, sin mirarme y sin hablarme, lo que toda la gente que he conocido en mi vida, y que ha estado cerca de mi jamás ha podido lograr. Y en verdad estoy agradecida contigo por eso.
Te he escrito miles de cartas, desde hace ya varios años.
Y una vez más me impresiona verte caminar sobre la carretera, justamente ese día que no pensé que pasarías. Está lloviendo pero a ti no parece importarte y yo permanezco dentro de una tienda y solo te veo pasar. Tú no me conoces, nunca lo harás. En seguida salgo y te sigo, una vez más. Me parece extraño que no te des cuenta, porque la calle está vacía, ha dejado de llover, pero hace demasiado frío, y la gente no parece molestarse en salir. Tus pasos se a lentan cada vez más, pero los míos no. Estoy ya muy cerca de ti cuando noto que tu gabardina se esconde entre la niebla. Y te pierdo una vez más cuando estuve a punto de alcanzarte.
:( :( :(
Te he escrito miles de cartas, desde hace ya varios años.
Y una vez más me impresiona verte caminar sobre la carretera, justamente ese día que no pensé que pasarías. Está lloviendo pero a ti no parece importarte y yo permanezco dentro de una tienda y solo te veo pasar. Tú no me conoces, nunca lo harás. En seguida salgo y te sigo, una vez más. Me parece extraño que no te des cuenta, porque la calle está vacía, ha dejado de llover, pero hace demasiado frío, y la gente no parece molestarse en salir. Tus pasos se a lentan cada vez más, pero los míos no. Estoy ya muy cerca de ti cuando noto que tu gabardina se esconde entre la niebla. Y te pierdo una vez más cuando estuve a punto de alcanzarte.
:( :( :(
lunes, 21 de enero de 2013
Rasguños
Todo a cambiado, excepto este maldito frío. Tiene meses que no veo a Gabrielle, ni espero verla, me imagino que es una imbécil que solo espera casarse con algún tonto para irse de casa de su madre. Y ahora estoy sola, más sola que nunca, realmente no tengo ningún amigo, y tampoco deseo tenerlo, es absurdo pretender que yo podría mostrar mi verdadera personalidad con alguien. Simplemente no puedo, ni deseo hacerlo.
Por motivos que desconozco deje de aparentar lo que realmente soy, ahora simplemente esbozo una sonrisa y todo el mundo me cree, no es necesario el esfuerzo. He cambiado, es cierto. Pero una crisis ayer a las tres de la mañana me hizo comprender que yo soy la misma niña insegura y miedosa que he sido siempre.
Después de ese inesperado acontecimiento en aquella fiesta todo cambio. Yo he tenido miedo, ese miedo inexplicable que me ataca cada noche. Y cada amanecer me doy cuenta de lo que le hice a mi cuerpo, lo he destrozado, arrancado, ahora no soy más que una piel corroída por buitres, rasguñada, podrida.
Las tardes después yo veía a Gabrielle por la ventana de mi casa, con Samuel. Ella hacía como si no me viera, ya no quería saludarme y yo quería pensar que no sabía el por que. Esas mismas tardes me gustaba sentarme en un parque que estaba cerca de una escuela, solo había dos o tres bancas, la mayoría de las veces vacías. Un tipo me miraba justo en la banca que estaba frente a la mía. Me incomodaba, su mirada me parecía nauseabunda, pero el no hacía ningún gesto realmente. No parecía que quisiera hablarme, más bien me miraba como sin saber que yo estaba enfrente. Ojalá yo nunca hubiese estado allí. Después de un largo rato cuando terminó el atardecer y cayó la oscuridad, se acerco, parecía que había salido de un largo trance y estaba de nuevo en este mundo. No hablamos de nada y al mismo tiempo de todo, y continuamente nos encontrábamos siempre en ese mismo lugar, poco antes de que anocheciera. No sabía su edad, ni en donde vivía, apenas si recuerdo su único nombre. Y yo quise no volver a sentirme sola, ni tampoco sentir miedo. Y así es como pasó, alrededor de un año en la misma situación. Algunas veces encontré formas cuando estuve a su lado. Las mismas que siempre aparecían cuando estaba asustada, pero ahí estaba el y todo era distinto. Ahora había alguien que me contestaba lo que decía, ya no volvería a hablar sola, nunca más. La ilusión pasó pronto, por cosas simples; varias veces me lo encontré a la orilla del lago, con un grupo de chicos que eran conocidos por ocasionar actos de vandalismo según la gente del lugar. A veces no quería creer que el era el mismo que vi por la ventana del auto mientras Gabrielle y yo huíamos con Samuel de aquellos locos. Y es que era distinto, sus ojos brillaban muchísimo menos que esa noche, y tenía el cabello muy corto. Pero de algo estaba segura: Me miraba de la misma manera, como proponiéndome algo, invitándome a disfrutar de lo que el disfrutaba.
Una noche, la última de todas, me encontré caminando en la calle ya muy tarde. Estaba dormida, y al momento que desperté estaba sola, siguiéndolo. No recuerdo que estaba soñando, pero cuando abrí los ojos ya estaba cerca del lago y él caminaba frente a mi. Parecía no darse cuenta de que lo seguía, y yo tampoco había notado que frente a él caminaba otra persona. Finalmente se detuvo y yo también, detrás de los arboles que rodeaban el lago. Se sentó y la persona que estaba frente a él también. Era una mujer, con un vestido largo, blanco. Tenía el cabello muy corto, como un hombre y no alcance a mirarle la expresión del rostro. Ambos ya sentados, se tomaron de las manos, no hablaban, estaban muy cerca de la orilla del lago, y el agua les tocaba los pies. Así entonces él sacó una navaja del bolsillo de su pantalón y le corto las muñecas a la mujer, la rasguñaba con ella, le hizo varias heridas en el torso y las piernas. Yo quise acercarme para mirar con más detalle. No sé si estaba asustada o si me gustaba lo que veía pero quería ver más. La joven abrió la boca grande, y de ella salio un montón de sangre que le escupió a él. La tenía en los brazos, se retorcía, pero no pude distinguir si era de dolor, o de placer. Finalmente, el la levanto y la tiró al lago. En ese momento sentí el aire frío en mis tobillos y quise correr. Había visto por fin quien era él. Pero cuando quise hacerlo fue demasiado tarde. El me alcanzó e intentó cubrirme la boca después de eso me caí y me desmayé. Entre sueños vi arriba los árboles moviéndose con el viento y sentía mucho frío, temblaba. Vi manchas negras que nublaron mi vista, eran las sombras, y ahora él era una de ellas. Después de eso me dormí y no recuerdo nada más.
Las tardes después yo veía a Gabrielle por la ventana de mi casa, con Samuel. Ella hacía como si no me viera, ya no quería saludarme y yo quería pensar que no sabía el por que. Esas mismas tardes me gustaba sentarme en un parque que estaba cerca de una escuela, solo había dos o tres bancas, la mayoría de las veces vacías. Un tipo me miraba justo en la banca que estaba frente a la mía. Me incomodaba, su mirada me parecía nauseabunda, pero el no hacía ningún gesto realmente. No parecía que quisiera hablarme, más bien me miraba como sin saber que yo estaba enfrente. Ojalá yo nunca hubiese estado allí. Después de un largo rato cuando terminó el atardecer y cayó la oscuridad, se acerco, parecía que había salido de un largo trance y estaba de nuevo en este mundo. No hablamos de nada y al mismo tiempo de todo, y continuamente nos encontrábamos siempre en ese mismo lugar, poco antes de que anocheciera. No sabía su edad, ni en donde vivía, apenas si recuerdo su único nombre. Y yo quise no volver a sentirme sola, ni tampoco sentir miedo. Y así es como pasó, alrededor de un año en la misma situación. Algunas veces encontré formas cuando estuve a su lado. Las mismas que siempre aparecían cuando estaba asustada, pero ahí estaba el y todo era distinto. Ahora había alguien que me contestaba lo que decía, ya no volvería a hablar sola, nunca más. La ilusión pasó pronto, por cosas simples; varias veces me lo encontré a la orilla del lago, con un grupo de chicos que eran conocidos por ocasionar actos de vandalismo según la gente del lugar. A veces no quería creer que el era el mismo que vi por la ventana del auto mientras Gabrielle y yo huíamos con Samuel de aquellos locos. Y es que era distinto, sus ojos brillaban muchísimo menos que esa noche, y tenía el cabello muy corto. Pero de algo estaba segura: Me miraba de la misma manera, como proponiéndome algo, invitándome a disfrutar de lo que el disfrutaba.
Una noche, la última de todas, me encontré caminando en la calle ya muy tarde. Estaba dormida, y al momento que desperté estaba sola, siguiéndolo. No recuerdo que estaba soñando, pero cuando abrí los ojos ya estaba cerca del lago y él caminaba frente a mi. Parecía no darse cuenta de que lo seguía, y yo tampoco había notado que frente a él caminaba otra persona. Finalmente se detuvo y yo también, detrás de los arboles que rodeaban el lago. Se sentó y la persona que estaba frente a él también. Era una mujer, con un vestido largo, blanco. Tenía el cabello muy corto, como un hombre y no alcance a mirarle la expresión del rostro. Ambos ya sentados, se tomaron de las manos, no hablaban, estaban muy cerca de la orilla del lago, y el agua les tocaba los pies. Así entonces él sacó una navaja del bolsillo de su pantalón y le corto las muñecas a la mujer, la rasguñaba con ella, le hizo varias heridas en el torso y las piernas. Yo quise acercarme para mirar con más detalle. No sé si estaba asustada o si me gustaba lo que veía pero quería ver más. La joven abrió la boca grande, y de ella salio un montón de sangre que le escupió a él. La tenía en los brazos, se retorcía, pero no pude distinguir si era de dolor, o de placer. Finalmente, el la levanto y la tiró al lago. En ese momento sentí el aire frío en mis tobillos y quise correr. Había visto por fin quien era él. Pero cuando quise hacerlo fue demasiado tarde. El me alcanzó e intentó cubrirme la boca después de eso me caí y me desmayé. Entre sueños vi arriba los árboles moviéndose con el viento y sentía mucho frío, temblaba. Vi manchas negras que nublaron mi vista, eran las sombras, y ahora él era una de ellas. Después de eso me dormí y no recuerdo nada más.
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