miércoles, 28 de diciembre de 2011
Recaída I
Estoy sola una vez más, digo, empiezo a acostumbrarme. Mis ojos en ese momento se clavan en un punto en específico, donde no miro nada, a lo lejos unas luces que me ciegan casi por completo, y luego dejo de percibir. No es algo que yo halla querido, mucho menos buscado. Es algo que llegó, sin darme cuenta hasta que ya estaba establecido.
Y puedes pensar lo que quieras de mí, no estoy para hacerte feliz, solo vivo por vivir, me aferro a esta vida, e imagino que existo.
Mis ojos asustan a mi mente con lo que ven, recae en mi alma y mi conciencia no me deja, ya es cotidiano. Me acostumbro poco a poco a la oscuridad, me arrulla el silencio, y cuando casi caigo, debo mirar atrás. Sombras. No sé que son con exactitud, mis ojos pueden engañarme una vez más. Lo cierto es que siempre me asusto. Puedo sentir como mi corazón se acelera en un instante y mi cuerpo tiembla, todo ese temor, debo estar despierta.
Busco verte entre las sombras, algo me dice que podrías estar ahí, pero todo es inútil. Cierro los ojos y entre las luces estás de nuevo tu, esperándome, buscándome como yo te he buscado. Es verdad?
martes, 27 de diciembre de 2011
Ayer lloré por la noche como cuando era niña, volví a sentirme así, tan desprotegida y estúpida a la vez.
Ahora estoy bien, tranquila, iniciando con la rehabilitación, dejando atrás complejos y preocupaciones. Creo que no es una visión optimista, más bien quiero ver mi realidad con los ojos bien abiertos y sin tantas manchas.
Sí, estoy en ese proceso de olvidar tu rostro, de romper todas tus fotografías, porque cuando el recuerdo es doloroso más vale romperlo, quemarlo.
Sé que volveré a mirarte pero quiero, estoy convencida que no de la misma manera, porque me cansé, tantos años he llorado por ti.
Y todo lo que desee se a ido lejos.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Relataré un fragmento de mi historia, desde un momento indefinido, en el que empecé a ver mi descomposición hasta el momento en el que me encuentro.
En los momento de mayor lucidez, en los que los que los sentidos de empiezan morir y de la mente surgen pensamientos e ideas imprecisas, las acciones que se realizan son superfluas. El instinto incita a abandonarlo todo pero la extrema lucidez dice permanecer, todo se paralizará, y que la muerte ni el dolor existen.
No se puede sino concordar que en los tiempos de mayor angustia la falta de sueño aparece no rara vez y constantemente aparecen dolores sutiles ya sean auto-infligidos o por hipocondría, y una ansiedad similar la que se siente cuando se cae desde un lugar impreciso al vacío interminable o cuando, en un sueño, se es perseguido por una figura extraña e irreconocible pero que provoca, además de la ansiedad mencionada, un horror inefable. Tratarse de cubrir, completamente, entre las sábanas y aun así sentirse totalmente desprotegido y vulnerable.
La incertidumbre que provoca el verse a sí mismo efectuar acciones que nunca, estando en sus sentidos completos e inalterables, se creía capaz de concebir. Como si la mente, estando fuera de su cuerpo, lo observara actuar de manera inconsciente y que, a pesar de lo observado, se niega a intervenir.
Mi nombre es Elisa, vivía en mi propia casa con mi novio. Solía ser una mujer “normal”. No se en que momento empezó a cambiar todo hasta lo que ahora soy, siempre tuve muchos objetivos, siempre he mirado a lo más alto. Uno de estos objetivos fue el que nunca pude alcanzar y, estoy completamente segura que eso fue lo que me impulsó a llegar a este punto.
Siempre vi hacia el futuro, planeando, pensando. Siendo que, probablemente lo que había imaginado, nunca llegaría y mucho menos con quien pretendía. Todo esto fue absurdo, no desde el inicio sino desde el momento en que te hacen ver lo que deseas es demasiado ficticio. En ese momento empecé a sufrir cambios en mi persona físicos y, posiblemente, psicológicos.
Perseguía la “sabiduría”, continuamente deseaba saber, conocer y sobre todo experimentar más cosas. Debí darme cuenta desde el inicio que lo que anhelaba me dejaría total mente sola, no por el simple echo de ser yo sino por lo que perseguía nadie me apoyaría. Y era eso, el apoyo, lo que necesitaba para seguir o abandonarlo todo, pero como dije, me encontré sola.
“Impulsos”
Yo lo amaba, pero, ¿Les ha ocurrido, en ocasiones, cuando la ansiedad de un suceso pasado o futuro, se hacen acciones que no se pueden controlar? Toda mi vida me ha ocurrido y eso fue mi perdición. Lo que voy a relatar me solía lastimar como lo hace una aguja al atravesar la piel, pero ahora solo es una memoria vaga de lo ocurrido. Bien, en una noche como cualquier otra, no recuerdo con exactitud lo que estaba haciendo en mi casa junto a mi novio, pero de súbito el recuerdo casi palpable de la… crucifixión de nuestro “salvador”, y yo dentro de ese recuerdo, sola en mi habitación me acariciaba ¿Cómo pude haberlo echo? Ahora sé que me merezco todo lo que me está ocurriendo, esta muerte de la que no puedo liberarme. E inesperadamente, una vez recobrando la conciencia, la sangre sobre mi, en mi mano una cuchilla de afeitar que había traído para mi novio y él yacía muerto a un lado de mi ¿Qué había ocurrido en el instante en el que los recuerdos se apoderan de la mente y las acciones se transforma en un instrumento para el que habita por esos instantes tu cerebro?
La sangre corriendo sobre mis dedos, en ese instante sentí un atisbo de eternidad, inmediatamente después un horror que solo se compararía al de un muerto incinerado volviendo a la vida. Los gusanos dentro de mí se retorcían desesperadamente intentando saborear la sangre sobre mí para que de esta forma volver a mi cuerpo como lo era en un inicio, así que decidí hacerme heridas para dejarlos salir. Debí darme cuenta que todo sería inútil.
Cada día me siento más podrida, el olor repugnante que emana de mi interior es insoportable. Y ahora aquí, encerrada, viviré eternamente obligada a soportar toda la asquerosidad que emana desde mis entrañas.
“Delirios”
Dulce y alborozada ignorancia. Y ahora aturdida por el latido de mi corazón, vigilándome desde mi exterior diciéndome las verdades ocultas, que desde hace tiempo, veían la luz poco a poco y me negaba a creer. El sentimiento de saber que es verdad y por otro lado la necesidad de olvidar, de hacer de cuenta que fue una pesadilla. Pero ¿Acaso no carece de importancia para alguien que ya murió?
martes, 20 de diciembre de 2011
Ausencia
Beso su cuello y la vida siempre sorprende, el olor es mejor que el de la noche anterior. En este momento yo ya estoy fuera de mi, no soy yo, y consigo aquello que siempre quise sin saber, olvido.
Sé que nadie ya recuerda mi nombre ni sabe quien soy, será que me aburrí de lo cotidiano, o que perdí mis propios recuerdos.
El extraño se levanta satisfecho por hoy, voltea y me mira, una sonrisa y fue fácil, lo es siempre. Y se vuelve cotidiano y vuelvo a aburrirme.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Con los sentidos alerta la pesadilla se aleja.
jueves, 24 de noviembre de 2011
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte
miércoles, 9 de noviembre de 2011
viernes, 28 de octubre de 2011
Todo volverá a ser como fue
No te puedo hallar
Como salir de este castigo
miércoles, 5 de octubre de 2011
Película
Después de muchos días de encierro, Gabrielle fue a visitarme a casa una de esas veces en las que yo tenía menos ganas de salir. Había dormido toda la tarde, y soñando cosas extrañas, esas que crean un temor enorme en nuestras mentes aunque no entendamos a que tememos realmente.
Salí con un gesto de desgano y una vez más ella empezó a hablar solo de las cosas que le interesaban, que le preocupaban, y una vez más yo solo me quedaba callada a escucharla. Era fin de semana y resultó que iba a invitarme a una fiesta, que para salir del encierro y aun no sé porque decidí asistir.
Solo entré para ponerme unos zapatos de agujeta y el bolso de flores que me gustaba tanto en ese entonces, y el novio de Gabrielle llegó con un auto viejo y destartalado, pero la casa de la fiesta no estaba a una distancia corta, y tuve que soportar el ruido interminable del motor. El paisaje era extraño, me llamo la atención; eran calles por las que tenía años que no pasaba, estaban muy cambiadas, pero igualmente cubiertas de polvo y daban esa sensación de maldad, con árboles secos y viejos. Por fin llegamos a la casa, estaba en medio de esos árboles grandes y oscuros, muy cerca del viejo lago del que yo sabía ya varías historias, entre ellas una que me contó un amigo cercano, de un chico que se ahogo nadando ahí, según su propia versión, tragado por un remolino de agua.
Entramos a la casa y no fue para nada lo que yo esperaba. Habían un montón de tipos mugrosos y con cabellos largos viendo una película sangrienta y cruel, y del otro lado, en la cocina, unas mujeres tiradas con una botella de alcohol. Solamente me quedé por acompañar a Gabrielle que tampoco quería irse por su novio, quien en poco tiempo perdió noción de todo, y se quedó dormido en la mesa. En ese momento, los tipos que veían la película, (que eran diez)voltearon a vernos de forma extraña, no alcance a darme cuenta lo que decían sus miradas. Gabrielle me dio un codazo en el estómago, y en ese momento comencé a sentir un miedo inexplicable, distinto. En especial me llamo la atención uno de ellos, que me veía con ojos claros y fijos. Tenía el cabello largo y castaño, una piel pálida, y azul por la luz de la televisión. Yo no podía mirarlo fijamente, y solo voltee a ver la pantalla, las escenas eran aterradoras, pero no lograba verlas claramente, eran como flashbacks, como algo que yo ya había visto antes, que ya conocía, alcancé a distinguir una mujer tirada en medio de un desierto, con los senos cortados y las piernas retorcidas.
Entre los murmullos de los tipos que ahí estaban, se escuchaba que el ver esa película para ellos tenía un propósito en especial, contaban que en determinada escena de la película los espectadores enloquecerían al tal grado de querer asesinar a las personas que tuviesen a su alrededor en ese momento.
Yo me imaginaba que esa solo era una de esas películas de culto, usadas entre los adolescentes para hacerlos sentir algún efecto distinto, pero solo eso, no algo más.
Pasaron alrededor de 20 minutos y Samuel, el novio de Gabrielle seguía sin despertar y la película continuaba.
No sé en qué momento los tipos que miraban la televisión se levantaron, y empezaron a gritar como locos, cosas que yo ni siquiera comprendía, solo alaridos, , las personas de la fiesta comenzaron a correr intentando huir de ellos, entre ellos Gabrielle me tomó del brazo y me sacó de ahí, sin importarle mucho Samuel, porque en ningún momento se detuvo a querer sacarlo. Cuando me dí cuenta estábamos corriendo por esas calles oscuras, y escondiéndonos de esos tipos locos, ciertamente no tenía un miedo verdadero, puesto que pensé que era únicamente ganas de asustar a la gente, y no porque esa película les haya causado algo real.
Nos escondimos detrás de un auto, jadeando, y asome la cabeza, los tipos habían tomado a una de las mujeres que estaban dentro de la fiesta. Miré cuando le desgarraban la blusa, la falda y después lo demás.
En ese momento surgió mi miedo real. Teníamos que volver por otra calle a la casa, por Samuel, por el carro horrible, y volver a casa. Esta situación me recordó a cuando huíamos de las formas, solo que esta vez, era un peligro que no estaba en nuestras mentes, si no en la calle, en el ambiente, en el mundo y no en nuestro mundo.
Después de un largo rato de correr y escondernos, sentí ese deseo que tanto detesto desde muy niña, esas ganas de no existir, de simplemente desaparecer y que todo lo que me atormenta se termine o terminarme yo.
Sentí que alguien tomó a Gabrielle por la espalda y voltee instintivamente, era Samuel, con el auto viejo estacionado a un lado. En ningún momento de mi vida me sentí tan feliz y aliviada de ver un auto tan horrendo, subimos al auto y huimos de ahí.
Al pasar a un lado del lago por la carretera vimos a los tipos con dos chicas, jaloneándolas y rompiéndoles la ropa, Samuel aceleró y miré por la ventana sin quererlo realmente. Aquel chico de los ojos profundos me miró, sosteniendo a una de las chicas, su rostro quedó en mi mente y sé que jamás se irá.
domingo, 2 de octubre de 2011
viernes, 30 de septiembre de 2011
Seventeen Forever (:
lunes, 26 de septiembre de 2011
He aquí que yo estoy sola y que tu estas solo...
jueves, 22 de septiembre de 2011
martes, 20 de septiembre de 2011
And the tendency for tenants is tenacity.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Humedad I
viernes, 26 de agosto de 2011
A question of lust.
martes, 23 de agosto de 2011
Lo que quiero?
Esa noche los brazos y las manos me tomaron con más fuerza que nunca y la voz de mi mente era más persistente. Me decía que saliera a ver aquella casa que tanto odiaba yo, pero a pesar de eso, obedecí como hacía siempre y Salí. Recuerdo como me quedé ahí parada por un tiempo indefinido, no sé qué era lo que esperaba ver, pero mis ojos siempre veían hacía arriba, yo siempre quise alcanzar esos colores, esas visiones de otro mundo, pero siempre había querido hacerlo sola. Todos los atardeceres sucedían las mismas cosas, las ganas de verlo, toda esa curiosidad que sentí desde los primeros días. Pero una tarde ocurrió de forma desesperada y como si mi mente y mi alma quisieran gritarme como la vida me había tendido una trampa, como se burlaba de mí por desear como deseaba, y no poder tenerlo.
Esa tarde, fue a ponerme los zapatos para salir a la hora acostumbrada y una ola de tristeza inundó mi corazón, yo me había jurado ya no hacer todos esos juegos, pero ahí siempre estaba el deseo, mis secretos que también se convirtieron en los suyos. Yo a veces lo veía mirándome, mientras cruzaba el camino entre árboles, pero siempre desaparecía, y regresaba yo al mismo lugar, después de irme por todo eso que imaginaba, que soñaba, eso era él.
domingo, 14 de agosto de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
domingo, 24 de julio de 2011
Colores de atardecer
martes, 19 de julio de 2011
De nuevo las cosas empezando a desaparecer
lunes, 18 de julio de 2011
Meww
Una vez más cuestiono todo lo que tiene que ver con el amor, con lo cósmico. Las relaciones siempre se me complican a nivel que, con mínimos errores siento como que nunca he amado realmente, a pesar de creer firmemente que sí. Estoy a poco tiempo de cambiarlo todo, y mi vida, hacia otra etapa, y temo tanto que sea lo mismo que ahora.
Capacidad de amar? Dudo que la tenga, una duda nueva, un pensamiento nuevo. Toda mi vida en conjuntos no es más que dudas, una locura de ideas, todas diferentes, todas revueltas. Es más! No entiendo por que escribo esto, ahora mismo me siento capaz de amar, de demostrarlo. No me imagino, en la etapa adulta de mi vida, siendo la misma niña que soy ahora, la misma persona incapaz de vivir de sueños.
He estado cerca, cerca del mar, con miles de estrellas, llegando al final, viéndolas a todas cerca, sintiendo la lluvia nocturna en mi cuerpo, con él, con lo que algún día quise, lo que hoy, en este día, ya casi 19 de Julio del 2011, quiero y necesito. Pero no he podido quedarme a pesar del viento, no he podido permanecer. Siempre hay algo que hace alejarme.
