Nunca quise pertenecer a lo que la gente llama la sociedad. No soy una persona sociable, apenas si mantengo relación con únicamente una persona que conozco, sé que no dejo de ser un ente social por ello, ya que necesito de las acciones de los demás para sobrevivir. En momentos como éste me doy cuenta de que puedo ser consciente de mis actos, pero también se que no lo soy siempre. Me desespera terriblemente el no darme cuenta de lo que hago. Vivo sola con mi abuela materna, una mujer callada que tampoco mantiene muchas relaciones sociales, austera y extraña, si hablo con ella unas dos palabras al día ya es bastante. No se preocupa por lo que hago, y yo tampoco por lo que ella hace, en el pueblo en dónde vivimos las cosas no son fáciles; hay que trabajar duro ya sea criando animales y vendiéndolos o si se es hombre talando árboles. Yo preferiría ser hombre, todo es muchísimo más fácil, y aquí si se es mujer sólo se puede salir de casa en el día, y el atardecer acompañada, se siente un ambiente machista a pesar de estar a una década del nuevo siglo. La gente todavía es muy cerrada a temas de educación sexual, o preferencias sexuales. Odio vivir aquí, odio a todo el mundo, eso es parte de lo que yo llamo mi gran problema.
No conozco a mis padres, y tampoco tengo hermanos. Mi madre fue abandonada conmigo cuando yo nací, y ella decidió vivir con mi abuela, pero fue señalada y acusada en el pueblo por ser madre soltera. Murió a pocos meses de que yo nací, mi abuela dice que fue atropellada por un camión que transportaba cerdos, pero yo sé que no es exactamente así. Me imagino que fue violada y apedreada por los imbéciles del pueblo, me dan ganas de vomitar cada que pienso en ello. Sé que mi vida será igual de desgraciada que la de ella, pero en diferente manera.
No sigo las reglas del lugar en donde vivo, no hago las labores adecuadas, y tampoco me comporto como debe una mujer aquí. Existe un grupo de idiotas como yo que reniegan de esta vida, de ser parte de un lugar al que no parecemos pertenecer, no me reúno con ellos, porque en lo personal creo que son sólo un montón de cretinos buscando la atención de sus padres. Hace unos meses conocí a un tipo llamado Bertram, por ser invitada a una de esas reuniones de ''Vagos pandilleros''. Noté que él era distinto, supe que realmente lo era.
lunes, 22 de julio de 2013
ll Reflecciones
Me sentía mareada, no sé si por el sueño o por las cosas que hablábamos. Todo era muy confuso a esa hora, y me encontraba con alguien a quien creía conocer bien, conversando de cosas que a pocos les podría interesar realmente. A mi me gustaba mucho la noche, me considero un ser nocturno por distintos motivos, pero aquella vez pasó algo distinto. A pocas horas de la madrugada ya me sentía muy cansada, los ojos me dolían intensamente, y no me sentía plenamente consciente de lo que ocurría. Me encontraba con él, y aunque me sentía atraída de una manera arrolladora, aquella vez sentía algo nauseabundo hacía su persona, pero sólo en ciertas etapas de la conversación. A contrario de las veces pasadas yo me encontraba completamente callada escuchando su voz, me contó sobre muchas cosas, desde su familia hasta sus experiencias en la vida cotidiana, hasta que comenzó a hablarme de un lugar que conocía, aunque él prefería que no fuera así.
Pocas veces en mi vida me sentí tan envuelta en una conversación de manera que mis sentidos dieron lugar a que únicamente su voz inundara mis oídos, dejando de ver y de sentir lo que ocurría a mi alrededor. Cuando me di cuenta todo estaba totalmente a oscuras, pero no estaba asustada. Yo soy simplemente una joven tratando de conocer lo irreconocible, mencioné en repetidas ocasiones.
~Todo lo que estoy diciéndote es un secreto, no debes contárselo a nadie.
Él sabía que no lo haría.
~Una mirada revive el recuerdo. Recuérdame tal y como solía ser.
¡No tienes ni puta idea de lo que acabo de ver, pedazo de idiota! ¡Tú tienes la culpa! Tu los llamaste y no hay vuelta atrás.
No es verdad, sólo intentas asustarme.
Ven, te mostraré todo, el presente, el pasado y el futuro.
No sé cómo ni cuándo, pero yo ya lo sabía todo, no fue necesario ni que contara la mitad de la historia. Sucede que salí de la habitación para ir al baño y entre el pasillo y la puerta había una sombra que llamó la atención. No fue aquello lo asombroso, si no lo que hallé al asomarme por la ventana aquella noche.
Y las horas pasan tan lentas.
Pocas veces en mi vida me sentí tan envuelta en una conversación de manera que mis sentidos dieron lugar a que únicamente su voz inundara mis oídos, dejando de ver y de sentir lo que ocurría a mi alrededor. Cuando me di cuenta todo estaba totalmente a oscuras, pero no estaba asustada. Yo soy simplemente una joven tratando de conocer lo irreconocible, mencioné en repetidas ocasiones.
~Todo lo que estoy diciéndote es un secreto, no debes contárselo a nadie.
Él sabía que no lo haría.
~Una mirada revive el recuerdo. Recuérdame tal y como solía ser.
¡No tienes ni puta idea de lo que acabo de ver, pedazo de idiota! ¡Tú tienes la culpa! Tu los llamaste y no hay vuelta atrás.
No es verdad, sólo intentas asustarme.
Ven, te mostraré todo, el presente, el pasado y el futuro.
No sé cómo ni cuándo, pero yo ya lo sabía todo, no fue necesario ni que contara la mitad de la historia. Sucede que salí de la habitación para ir al baño y entre el pasillo y la puerta había una sombra que llamó la atención. No fue aquello lo asombroso, si no lo que hallé al asomarme por la ventana aquella noche.
Y las horas pasan tan lentas.
miércoles, 17 de julio de 2013
Después de eso, todo lo que amé, o más bien, lo que anhelé me producía una sensación terrible, esa persona objeto de mis deseos ahora era algo que detestaba, y huía para no convertirme en él.
A la mañana siguiente desperté en mi cama, con las ventanas cerradas, fue entonces cuando creí que lo acontecido la noche anterior había sido sólo un sueño. Pero cuando traté de levantarme me fue increíblemente doloroso y difícil, estaba completamente llena de rasguños que parecían hechos por la hierba que rodea al lago. No podía asimilarlo; no sabía como había aparecido en mi casa de vuelta, y como es que pasé el resto de la noche dormida tan tranquila en la cama, después de ver lo que vi. Es absurdo, como todo lo que está pasando últimamente.
Después de eso no volví a verlo, en los periódicos locales no salió ninguna noticia relacionada con una mujer ahogada en el lago, ni con alguna desparecida. Pasé algunas veces por la casa de él, pero no hallé respuesta a su ausencia. No quería verlo, eso era cierto. Como dije, ahora era asco lo que sentía hacía él, lo detestaba desde lo más profundo de mi ser. Lo quería porque únicamente podía ver ese lado bueno que a mi me gustaba, pero eso no era lo que en realidad era. Eso era un pobre infeliz destinado a hacer infelices a las mujeres que lo rodearan y cayeran en sus artimañas. Tampoco volví a ver a la pobre Gabrielle, pero supe que su vida era mediocre. La mía lo era hasta cierto punto también pero mi vida nunca se vio tejida por las manos de alguien más, como la de ella. Siempre he sido yo la que decidí que debería hacer en cada momento absurdo que viví, sin detenerme a pedir algun consejo, no por no necesitarlos, pero el miedo nunca fue un obstáculo para mi, tal vez esa sea mi desgracia.
A la mañana siguiente desperté en mi cama, con las ventanas cerradas, fue entonces cuando creí que lo acontecido la noche anterior había sido sólo un sueño. Pero cuando traté de levantarme me fue increíblemente doloroso y difícil, estaba completamente llena de rasguños que parecían hechos por la hierba que rodea al lago. No podía asimilarlo; no sabía como había aparecido en mi casa de vuelta, y como es que pasé el resto de la noche dormida tan tranquila en la cama, después de ver lo que vi. Es absurdo, como todo lo que está pasando últimamente.
Después de eso no volví a verlo, en los periódicos locales no salió ninguna noticia relacionada con una mujer ahogada en el lago, ni con alguna desparecida. Pasé algunas veces por la casa de él, pero no hallé respuesta a su ausencia. No quería verlo, eso era cierto. Como dije, ahora era asco lo que sentía hacía él, lo detestaba desde lo más profundo de mi ser. Lo quería porque únicamente podía ver ese lado bueno que a mi me gustaba, pero eso no era lo que en realidad era. Eso era un pobre infeliz destinado a hacer infelices a las mujeres que lo rodearan y cayeran en sus artimañas. Tampoco volví a ver a la pobre Gabrielle, pero supe que su vida era mediocre. La mía lo era hasta cierto punto también pero mi vida nunca se vio tejida por las manos de alguien más, como la de ella. Siempre he sido yo la que decidí que debería hacer en cada momento absurdo que viví, sin detenerme a pedir algun consejo, no por no necesitarlos, pero el miedo nunca fue un obstáculo para mi, tal vez esa sea mi desgracia.
viernes, 5 de julio de 2013
...
Necesito un cambio. Ya no puedo seguir de esta manera, escondiendo las cosas. Voy a hacerlo todo YA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)