lunes, 22 de julio de 2013

lll Suspicacia

Nunca quise pertenecer a lo que la gente llama la sociedad. No soy una persona sociable, apenas si mantengo relación con únicamente una persona que conozco, sé que no dejo de ser un ente social por ello, ya que necesito de las acciones de los demás para sobrevivir. En momentos como éste me doy cuenta de que puedo ser consciente de mis actos, pero también se que no lo soy siempre. Me desespera terriblemente el no darme cuenta de lo que hago. Vivo sola con mi abuela materna, una mujer callada que tampoco mantiene muchas relaciones sociales, austera y extraña, si hablo con ella unas dos palabras al día ya es bastante. No se preocupa por lo que hago, y yo tampoco por lo que ella hace, en el pueblo en dónde vivimos las cosas no son fáciles; hay que trabajar duro ya sea criando animales y vendiéndolos o si se es hombre talando árboles. Yo preferiría ser hombre, todo es muchísimo más fácil, y aquí si se es mujer sólo se puede salir de casa en el día, y el atardecer acompañada, se siente un ambiente machista a pesar de estar a una década del nuevo siglo. La gente todavía es muy cerrada a temas de educación sexual, o preferencias sexuales. Odio vivir aquí, odio a todo el mundo, eso es parte de lo que yo llamo mi gran problema.

No conozco a mis padres, y tampoco tengo hermanos. Mi madre fue abandonada conmigo cuando yo nací, y ella decidió vivir con mi abuela, pero fue señalada y acusada en el pueblo por ser madre soltera. Murió a pocos meses de que yo nací, mi abuela dice que fue atropellada por un camión que transportaba cerdos, pero yo sé que no es exactamente así. Me imagino que fue violada y apedreada por los imbéciles del pueblo, me dan ganas de vomitar cada que pienso en ello. Sé que mi vida será igual de desgraciada que la de ella, pero en diferente manera.


No sigo las reglas del lugar en donde vivo, no hago las labores adecuadas, y tampoco me comporto como debe una mujer aquí. Existe un grupo de idiotas como yo que reniegan de esta vida, de ser parte de un lugar al que no parecemos pertenecer, no me reúno con ellos, porque en lo personal creo que son sólo un montón de cretinos buscando la atención de sus padres. Hace unos meses conocí a un tipo llamado Bertram, por ser invitada a una de esas reuniones de ''Vagos pandilleros''. Noté que él era distinto, supe que realmente lo era. 

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