viernes, 28 de octubre de 2011

Todo volverá a ser como fue

Las luces me queman la cara
No te puedo hallar
Como salir de este castigo
Yo no puedo ser libre sin vos

Otra vez vuelven las mismas sensaciones, como cuando miraba los cerros y los arboles secos, el calor y el sol, me transportan otra vez a otros lugares, como si me encontrara en otra parte, no sé como juega mi mente, tampoco si hago todo esto a escondidas, no lo sé realmente. Hoy me pregunte para que carajos estoy aquí, y llegue a la conclusión de que nada tiene sentido. No encuentro el porque de las cosas, y son las preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez, a excepción claro de los reggetoneros, cholos y demás gente sin cerebro.
Aunque sigo pensando en lo mismo, estoy convencida desde hace unos meses de haber encontrado lo que debe estar conmigo y permanecer, dudo que algo pueda hacerme cambiar de opinión, tomando en cuenta que este pensamiento esta fijo desde hace casi tres meses, que en mi ya es mucho decir, y no quiero que cambie otra vez y regrese, a pesar de el déficit que para mi siempre es evidente.
Siempre vuelvo, a hablar como loca, aunque nadie me escuche, y por lo mismo nadie me conteste, deseo gritarle a las paredes si es necesario, y que después de eso miles de besos llenen mis recuerdos otra vez.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Película

Después de muchos días de encierro, Gabrielle fue a visitarme a casa una de esas veces en las que yo tenía menos ganas de salir. Había dormido toda la tarde, y soñando cosas extrañas, esas que crean un temor enorme en nuestras mentes aunque no entendamos a que tememos realmente.

Salí con un gesto de desgano y una vez más ella empezó a hablar solo de las cosas que le interesaban, que le preocupaban, y una vez más yo solo me quedaba callada a escucharla. Era fin de semana y resultó que iba a invitarme a una fiesta, que para salir del encierro y aun no sé porque decidí asistir.

Solo entré para ponerme unos zapatos de agujeta y el bolso de flores que me gustaba tanto en ese entonces, y el novio de Gabrielle llegó con un auto viejo y destartalado, pero la casa de la fiesta no estaba a una distancia corta, y tuve que soportar el ruido interminable del motor. El paisaje era extraño, me llamo la atención; eran calles por las que tenía años que no pasaba, estaban muy cambiadas, pero igualmente cubiertas de polvo y daban esa sensación de maldad, con árboles secos y viejos. Por fin llegamos a la casa, estaba en medio de esos árboles grandes y oscuros, muy cerca del viejo lago del que yo sabía ya varías historias, entre ellas una que me contó un amigo cercano, de un chico que se ahogo nadando ahí, según su propia versión, tragado por un remolino de agua.

Entramos a la casa y no fue para nada lo que yo esperaba. Habían un montón de tipos mugrosos y con cabellos largos viendo una película sangrienta y cruel, y del otro lado, en la cocina, unas mujeres tiradas con una botella de alcohol. Solamente me quedé por acompañar a Gabrielle que tampoco quería irse por su novio, quien en poco tiempo perdió noción de todo, y se quedó dormido en la mesa. En ese momento, los tipos que veían la película, (que eran diez)voltearon a vernos de forma extraña, no alcance a darme cuenta lo que decían sus miradas. Gabrielle me dio un codazo en el estómago, y en ese momento comencé a sentir un miedo inexplicable, distinto. En especial me llamo la atención uno de ellos, que me veía con ojos claros y fijos. Tenía el cabello largo y castaño, una piel pálida, y azul por la luz de la televisión. Yo no podía mirarlo fijamente, y solo voltee a ver la pantalla, las escenas eran aterradoras, pero no lograba verlas claramente, eran como flashbacks, como algo que yo ya había visto antes, que ya conocía, alcancé a distinguir una mujer tirada en medio de un desierto, con los senos cortados y las piernas retorcidas.

Entre los murmullos de los tipos que ahí estaban, se escuchaba que el ver esa película para ellos tenía un propósito en especial, contaban que en determinada escena de la película los espectadores enloquecerían al tal grado de querer asesinar a las personas que tuviesen a su alrededor en ese momento.

Yo me imaginaba que esa solo era una de esas películas de culto, usadas entre los adolescentes para hacerlos sentir algún efecto distinto, pero solo eso, no algo más.

Pasaron alrededor de 20 minutos y Samuel, el novio de Gabrielle seguía sin despertar y la película continuaba.

No sé en qué momento los tipos que miraban la televisión se levantaron, y empezaron a gritar como locos, cosas que yo ni siquiera comprendía, solo alaridos, , las personas de la fiesta comenzaron a correr intentando huir de ellos, entre ellos Gabrielle me tomó del brazo y me sacó de ahí, sin importarle mucho Samuel, porque en ningún momento se detuvo a querer sacarlo. Cuando me dí cuenta estábamos corriendo por esas calles oscuras, y escondiéndonos de esos tipos locos, ciertamente no tenía un miedo verdadero, puesto que pensé que era únicamente ganas de asustar a la gente, y no porque esa película les haya causado algo real.

Nos escondimos detrás de un auto, jadeando, y asome la cabeza, los tipos habían tomado a una de las mujeres que estaban dentro de la fiesta. Miré cuando le desgarraban la blusa, la falda y después lo demás.

En ese momento surgió mi miedo real. Teníamos que volver por otra calle a la casa, por Samuel, por el carro horrible, y volver a casa. Esta situación me recordó a cuando huíamos de las formas, solo que esta vez, era un peligro que no estaba en nuestras mentes, si no en la calle, en el ambiente, en el mundo y no en nuestro mundo.

Después de un largo rato de correr y escondernos, sentí ese deseo que tanto detesto desde muy niña, esas ganas de no existir, de simplemente desaparecer y que todo lo que me atormenta se termine o terminarme yo.

Sentí que alguien tomó a Gabrielle por la espalda y voltee instintivamente, era Samuel, con el auto viejo estacionado a un lado. En ningún momento de mi vida me sentí tan feliz y aliviada de ver un auto tan horrendo, subimos al auto y huimos de ahí.

Al pasar a un lado del lago por la carretera vimos a los tipos con dos chicas, jaloneándolas y rompiéndoles la ropa, Samuel aceleró y miré por la ventana sin quererlo realmente. Aquel chico de los ojos profundos me miró, sosteniendo a una de las chicas, su rostro quedó en mi mente y sé que jamás se irá.

domingo, 2 de octubre de 2011

Ayer fue un lindo día (: Comí pastel &estuve con las personas que quiero, excepto 3 D:
Odio el número 3.
Excepto asi :3 o así & <3
:D